Un viaje placentero con El Tigrillo Palma

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Por: Don Filemón

¡Qué pasó mi plebe! No se me achicopalen ni saquen el cafecito con pan que Don Filemón no ha muerto, no mijos, pa’ eso hace falta un buen, ni el mismísimo diablo quiere venir por mí, porque sabe que aquí yo me lo quiebro.

Se preguntarán que dónde andaba, no se espanten, ni me fui a estirar las arrugas con el cirujano, ni me fui al bote por no pagar impuestos, nada de eso.

He escuchado varios chismes sobre mi ausencia, pero no, me temo que todo eso nel, naranjas, nones.

Mis plebes, me di unas merecidas vagaciones, no sé si justas, pero sí necesarias plebones, esto de los años ya pegan, y aunque me siento como un roble todavía, la verdad que con tanto tiempo la vida te cobra factura.

El Tigrillo Palma

Eso sí plebones, sigo recorriendo el rancho desde las cinco de la mañana con mi cafecito y mi buen cigarrito como todos los días.

“En este negocio no hay que manejar dormido”, decía mi sacrosanto padre que Dios tenga en toda su gloria.

Pos acá andamos, después de varios jalones de orejas, hasta al patrón Jullian le desvié las llamadas, es que necesitaba desintoxicarme un poco, perder contacto con el mundo exterior.

Así que apagué celular, tableta, radio, computadora, todo, durante dos meses y medio toda mi vida fue mi vieja, el caporal del rancho, los muchachos que ayudan al mover el rancho y ya. Alguna que otra visita, pero no más.

Después del autoexilio, decidí viajar, había que entregar una jaula llena de ganado a Guasave y pos dije, me la voy a aventar como en mis buenos años, me subí al camión y fuga por la costera pa’ Sinaloa.

Tigrillo Palma

Pero hay nomás que este mugre camión no traía nada de música, bueno, ni la radio funcionaba y eso no me puede encabritar más que un viaje sin música ¡pos oye!

Así que a medio camino me encontré unos compitas con esas cosas, aparatitos que se llaman UBSB o algo así, que las metes al estero y pum, la música se hizo… cancionucas mamalonas pal chofer.

En una de esas que voy cantando a todo pulmón, se viene una de mis favoritas de esos corridos chacalozos, era el mesmo Tigrillo Palma ¡Ajúa!

Me reventé la de “El Güero Pesado”, “Tu Nuevo Cariñito”, “El Licenciado”, “Gente de Alto Poder”, “El 24”, puras canciones mamalonas, que hasta gusto me dio darle acelerador al camión.

El Tigrillo Palma

He de declararme admirador de El Tigrillo Palma, su música ¡está con madres! Y me reventé la nueva “Te Vas”.

Me aventé como una hora con las mismas canciones hasta que llegué a mi destino –ni cuenta me di-, pero traía el estéreo a todo lo que da, entonces quien me recibe el ganado me dijo:

“¿Viene escuchando a El Tigrillo Palma? Pos hasta la pregunta ofende, le respondí.

No sea, regáleme el disco, aquí en el rancho ya nos cansamos de la radio y ahora queremos escuchar algo bueno.

“¡No mijo, y como le hago pa’ regresarme a mi rancho! Sin música, pos no, tengo que motivarme pa’ llegar temprano con mi vieja y seguir dándole al jale”.

El Tigrillo Palma

Descargamos en friega la jaula, no hubo más que dar media vuelta y tomar la carretera a casa, la misión estaba cumplida.

Era momento de regresar al exilio, pero ahora con más ganas, el canijo de El Tigrillo Palma me alegró el viaje, el corazón y hasta el alma.

Hay se los encargo mis plebes, púchenle a eso del espotifay o al yutube y busquen la música de este plebón de El Barral, municipio de Guasave, Sinaloa.

Nos vemos canijos y pónganse al millón, porque al 100 cualquiera.

El Tigrillo Palma - Don Filemón

Conoce a Don Filemón

Don Filemón

Es el mayor de nuestros colaboradores; respetable, pícaro, pero muy pulcro. Hombre surgido en las entrañas del campo, hoy es un gran hacendado. Gusta de los viajes y hacer amigos. Apasionado de la música grupera y el buen tequila. Auténtico hombre de familia, cuyo único temor se encuentra en casa en la figura de su señora.

Texana impecable, siempre viste camisa a cuadros, bigote al puro estilo de Emiliano Zapata y pantalones vaqueros.

Y recuerda: ¡Si no está en SAPS Grupero… seguro no ha sucedido!

Con orgullo edito, redacto y creo noticias e información sobre el género Regional Mexicano en SAPS Grupero, La Revista Digital. Hay quienes hacen música y la interpretan; yo solo escribo para ella. Ya lo dijo Octavio Paz: "Escribo para que la muerte no tenga la última palabra".

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