LETRA JUANAMARÍA – EL EZEQUIEL & LOS ORIGINALES DE LA BAJA

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LETRA JUANAMARÍA – EL EZEQUIEL & LOS ORIGINALES DE LA BAJA

Juana María
La conocí en el parque aquel día
Desde ahí se me metió que iba a ser mía
Sigo con la idea de algún día

Juana María
Han pasado los años y es mi vida
Lo más importante ¡Quién lo diría!
Que respiro tu perfume noche y día

Quién lo diría
Juana Maria
Tiene sus años llenos de vida
Tú no eras mía
Yo no quería
Y hoy vivo loco, muy loco, tan loco, muriendo por tí.

Juana María
No la pienso dejar, no todavía
Sus besos son como una brujería
Me alejo de ti, yo moriría

Juana María
Rendirme ante tus pies no bastaría
Hoy me declaro esclavo de por vida
Porque respiro tu perfume noche y día

Quién lo diría
Juana María
Tiene sus años llenos de vida
Tú no eras mía
Yo no quería
Y hoy vivo loco, muy loco, tan loco, muriendo por tí.

JUANAMARÍA, EL EZEQUIEL, LOS ORIGINALES DE LA BAJA

LETRA JUANAMARÍA EL EZEQUIEL & LOS ORIGINALES DE LA BAJA

El Ezequiel es una sátira ácida a este segmento de la cultura del narco. Sin perder el estereotipo que se ha vendido a través de canciones y el cine de hombre guapo y bragado al que le “vale verga todo”, es decir, las formalidades, los rituales, los convencionalismos, la política y los partidos, y se presenta llano como un desierto nocturno, chispeante como un rayo en la madrugada de la serranía.

El personaje no tiene más que ganas de alcanzar el estrellato, pero su voz es desafinada, las letras de sus canciones abusan de la frase pegajosamente vacía. Es el sonsonete que remarca insistente las obsesiones de esta legión de seguidores culturales del narco. La Galatzia en 2015 tenía un millón 794 mil seguidores en su canal de YouTube, 2 millones 188 mil seguidores en Facebook y 521 mil seguidores en Twitter y es probable que El Ezequiel le agregue de decenas de miles que al verlo y escucharlo se desentornillan de la risa.

Lo suyo es el video locuaz y cada que se sube uno a las redes sociales se multiplica con extraordinaria rapidez entre un público joven que no tiene tótems de  culto y tampoco busca razones sino emociones. Reírse del mundo que le tocó vivir y es bien recibido por que habla netas, en lenguaje sencillo, suyo, el de todos los días.

Y curiosamente esta incapacidad manifiesta de hacer un canto tonal, que arrulle el corazón y estalle los sentidos con historias de amor y desamor, o hacer de la letra un resorte de las emociones, es lo que ha hecho de este personaje locuaz un éxito en las redes sociales y en escenarios donde se recrea ese mundillo procaz al que reduce a su insignificancia.

El Ezequiel recrea el mito del narco a través del humor y el lenguaje soez en medio de una sonrisa espontanea. Su estética es la del exceso y su canto es infame pero sorprendentemente exitoso por su irreverencia a lo socialmente correcto.

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